
La pandemia pone en evidencia la insostenibilidad de la economía canaria
El COVID-19 y la situación de emergencia sanitaria ha puesto en evidencia la insostenibilidad de una economía como la canaria, totalmente dependiente del flujo turístico y de la importación de mercancías (…).
Por ERNESTO GUTIÉRREZ / REDACCIÓN CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
El COVID-19 y la situación de emergencia sanitaria ha puesto en evidencia la insostenibilidad de una economía como la canaria, totalmente dependiente del flujo turístico y de la importación de mercancías.
Según los datos oficiales de la Consejería de Hacienda, Presupuestos y Asuntos Europeos del Gobierno de Canarias, la economía del Archipiélago cayó un 36,2% el segundo trimestre, por la parálisis de los servicios y la construcción
El informe publicado por esta Consejería la pasada semana muestra que durante el segundo trimestre de 2020, el Producto Interior Bruto (PIB) del Archipiélago registró esta tremenda caída.
Se trata de las peores cifras de la serie histórica iniciada en el año 2000 que ponen en evidencia los gravísimos peligros de una economía basada en el monocultivo el Turismo. Una actividad controlada por touroperadores extranjeros y cuyos principales beneficios son acumulados por estos agentes y una burguesía local rentista y sin ningún proyecto de desarrollo real para el Archipiélago.

Prueba de ello es que ni siquiera una crisis de la magnitud que ahora se sufre ha motivado a esa burguesía, ni a sus representantes políticos de las organizaciones del arco parlamentario a plantearse, seriamente, la necesidad de establecer un plan sistemático para la diversificación del tejido productivo.
La producción del sector primario para consumo local, sin ir más lejos, continúa siendo golpeada por políticas que privilegian a los exportadores de alimentos, mientras las subvenciones a la agricultura son copadas por los grandes productores de plátanos o tomates
Mientras, otros sectores, como los relacionados con nuevas tecnologías asociadas a las energías limpias, que podrían generar una industria propia y empleos de calidad para los canarios, ni siquiera forman parte de los planes de una casta política que se limita a perpetuar una estructura económica propia del subdesarrollo.