
Con respecto al llamado Informe de rastreo de los orígenes de la COVID-19 publicado recientemente por los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Wang Wenbin, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China ha respondido a la pregunta de un reportero en una rueda de prensa ordinaria celebrada el 30 de agosto señalando que el denominado informe sobre el rastreo de los orígenes de la COVID-19 publicado por los servicios de inteligencia de Estados Unidos es un informe político no científico, y un informe que busca eximir a Estados Unidos de su responsabilidad por su mala gestión en la prevención de la pandemia. Un informe falso que inventa una excusa para arrojar agua sucia a China. Al igual que la mentira que inventó al indicar que Irak poseía armas de destrucción masiva, este informe es otro ejemplo de que Estados Unidos engaña e induce a error a la comunidad internacional.
Wang Wenbin subraya que Estados Unidos se ha convertido en el mayor factor destructivo de la cooperación antipandémica internacional, y en el mayor obstáculo del rastreo científico. Estados Unidos debería explicar claramente por qué usa los servicios de inteligencia para rastrear los orígenes en lugar de a científicos. Por qué menciona repetidamente la teoría de la fuga de un laboratorio sin base científica. Por qué Estados Unidos, que tiene los equipos médicos y la tecnología más avanzada del mundo, se ha convertido en el país con el mayor número de contagios y fallecidos del mundo.
Wang Wenbin indica que al hacer frente al virus, todos los países comparten el mismo destino y necesitan adherirse a la cooperación científica. China siempre se ha adherido al rastreo científico de la lucha pandémica cooperativa, y ha estado siempre comprometida con la cooperación internacional en la resistencia contra la pandemia y su rastreo. Wang añade que China insta a la parte estadounidense a valorar la vida, respetar la ciencia, a que deje de tratar de eludir su responsabilidad y de culpar a otros bajo el pretexto de rastrear los orígenes de la COVID-19, y a que vuelva lo antes posible a la senda de la cooperación antipandémica y del rastreo científico.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China señala que el denominado Informe de rastreo de los orígenes de la COVID-19 de los servicios de inteligencia de Estados Unidos es un informe político y falso.