Algo huele a podrido cuando gente como Lula, el presidente de Brasil, se desboca contra la UE y el bufón Zelenski. Lula, tan comedido, tan pusilánime y tan aquí y allá, acaba de soltar una diatriba impresionante en Vietnam, donde está de viaje oficial, contra el belicismo de la UE y de los neonazis del país 404, antes conocido como Ucrania, acusándolos de agravar el conflicto en lugar de buscar una solución diplomática.
Lula ha dicho que ha recibido una solicitud de reunión de Zelenski y añadió que una negociación sería la mejor solución no sólo para quienes están peleando, sino para Europa y el mundo entero.
El momento del despertar de Lula no es casual: Brasil preside los BRICS este año y en julio se va a celebrar la cumbre anual. Con este motivo se está multiplicando diplomáticamente, habiendo dejado de lado las dudas con que comenzó su andadura como presidente de los BRICS, sobre todo cuando tuvo que anunciar el ingreso de Indonesia como miembro de pleno derecho.
La cumbre de los BRICS ha sido anunciada para los días 6 y 7 de julio y a ella se ha invitado formalmente a cuatro países: México, Colombia, Uruguay y Vietnam. De ahí que estas declaraciones las haya hecho en el país asiático. Como es lógico, es de esperar que de aquí a julio haya más invitaciones, pero ya de por sí indica que el interés de Brasil es reforzar el lado latinoamericano de los BRICS, ahora solo compuesto por el propio Brasil, Bolivia y Cuba. América Latina es el continente con menor representación en los BRICS (quitando a los locos europeos). Los tres países invitados a la cumbre, ninguno de los cuales pertenece ni al núcleo ni a los países socios de los BRICS, indican que esta es una preocupación real por parte de Brasil. Los tres son, formalmente, gobernados por «progresistas», pero ninguno de ellos tiene el menor interés, por lo menos por ahora, de pertenecer a los BRICS. Están demasiado asustados con EEUU como para dar este paso valiente. Esto ya lo ha dicho abiertamente en nuevo presidente de Uruguay.
Si estos tres países acuden a la cumbre de julio será de gran importancia. Uruguay es un miembro clave del Mercosur, Colombia es una de las economías más grandes del sur del continente y México es la economía más grande, casi a la par con Brasil de toda América Latina y una mayor vinculación entre estos tres países reforzará en gran manera la cooperación económica dentro de la CELAC, por ejemplo.
México ya ha estado presente en otras cumbres de los BRICS, pero no da el paso definitivo. Lo mismo se puede decir de Uruguay, que lleva tres años tonteando con el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS sin que su parlamento haya aprobado de forma definitiva su incorporación al mismo. Colombia, si va, sería la primera vez.
Dicho esto, vuelvo a Lula y sus palabras. Está diciendo que el zombi conocido como Unión Europea es débil y que tiene que dejar a un lado sus sueños de grandeza, una grandeza inexistente y que solo está en las cabezas de los psicópatas y drogadictos que la gobiernan. Lula recuerda que Brasil en el PIB, entendido como lo que tiene que entenderse, en la paridad del poder adquisitivo, está por encima de la práctica totalidad de países europeos y que su pretendido «liderazgo económico» ya no existe, como tampoco existe su «liderazgo político». Y eso es lo que ya no solo percibe, sino que ya se conoce de forma irreversible en todo el Sur Global. Europa ya no es alguien en la política internacional porque se ha mostrado como es: un vulgar vasallo.
Lula ha dicho lo que yo vengo diciendo desde hace tiempo, que solo hay dos partidos, el de los belicistas y el de los idiotas (nosotros). Aunque, después de haberle oído hay que decir que hay tres: el de los BRICS, que se oponen a la locura occidental y que nos alientan a nosotros, los idiotas o borregos, para que hagamos lo mismo.
El Lince
Publicado por Lynx Pardinus