Apostar al caos y al desorden, así como a la violencia, es el gran aporte de “comunicadores” vocingleros que hacen todo lo posible por multiplicar sus mensajes de odio a través de los micrófonos, olvidando que para la República Dominicana es indispensable mantener la paz social: vivimos del turismo y, por tanto, necesitamos garantizar que no se alterará el orden público en ningún lugar.
Una de las grandes ventajas de nuestro destino es que, precisamente, ha logrado mantenerse sin escándalos desde hace bastante tiempo. ¡Eso se ha traducido en un ascenso monumental en la cantidad de turistas que ha apostado por venir acá!
Como muchos piensan más en joder que en lo que realmente se debe reclamar, hay que hacer un llamado a la prudencia el próximo domingo en la marcha que realizarán en Friusa: que la jornada no se tiña de sangre es lo menos que se puede pedir en gente, se supone, civilizada.
Que se marche de forma pacífica no es un delito pero que haya confrontaciones nos puede salir demasiado caro: Bávaro es, no lo olvidemos, un lugar neurálgico para nuestro turismo.
Que se cumpla la ley migratoria y se selle la frontera es una obligación del Gobierno. La población tiene derecho a exigir que se haga pero hay que hacerlo en paz.