Preocupados por la suerte que puedan correr las Cuevas del Pomier, la comunidad de Najayo Arriba salió a las calles el martes para bloquear los caminos. De esa manera buscaba impedir lo que otros sancristobalenses están reclamando: evitar que la empresa Docalsa siga explotando las rocas calizas en sus montañas.
Tras recordar que es la misma empresa que está en las inmediaciones de las Cuevas del Pomier, los comunitarios ampararon su protesta en que el Concejo de Regidores del ayuntamiento aprobó una resolución en la que prohibió la explotación y deforestación de las montañas.
Que San Cristóbal se levante para defender su territorio es más que loable: un ejemplo que muchas otras provincias y comunidades deben emular. ¡Es tanto el daño que se hace a la vista de muchos gracias al silencio cómplice de tantos!
El daño que se le ha hecho a las Cuevas del Pomer desde hace años ha sido enorme. ¿Esperaremos que las pictografías y petroglifos que ellas cobijan desaparezcan antes de prohibir su explotación?
Ojalá que en su discurso el presidente Luis Abinader declare esa zona como área protegida o, al menos, prohiba por completo la minera en esa área: el dinero y los intereses no pueden ponerse por encima de nuestro patrimonio.