Islas Canarias, Tamarant
Este 2020 los pueblos del mundo nos encontramos amordazado y encarcelados, por una pandemia de laboratorio militar que han esparcido a conciencia. Ahí vemos todas la Tvs como cacatúas, todos repitiendo corona, corona, corona… El pasado año eran los islamistas, los independentistas, los desestabilizadores… Como si no fuese la corrupción de las élites el principal cáncer padecen todos los países. Ahora surgió el virus de las cloacas y hasta los “ISIS” dejaron de existir, dejaron de poner bombas en Bruselas y en Paris…
Los trabajadores no podremos salir a manifestarnos este 1º de Mayo a causa de un estado militarizado, que ha cercenado las libertades básicas, como siempre asechando a los de abajo, pero nosotros los trabajadores no somos ganado, somos personas, somos los que ponemos en marcha el tractor para plantar las lechugas, los que ponemos en marcha la guagua para que los trabajadores puedan desplazase a sus centros de trabajo, somos los más puteados, los mas despreciados y humillados, hasta los domingos y los sindicalista calladitos como conejos. Darwinismo puro y duro.
¡¡Viva el 1º de mayo, fascismo nunca más!!
La internacional, el himno de la clase trabajadora
Arriba los pobres del mundo Agrupémonos todos, en la lucha final Ni en dioses, reyes ni tribunos Agrupémonos todos, en la lucha final La ley nos burla el estado Agrupémonos todos, en la lucha final |
L’Internationale fue escrita en París, en Junio de 1871 por Eugène Pottier, quien nació en París en 1816 y murió en 1887. Era miembro de la Internacional y del Comité Central de la Comuna de París. Fue condenado a muerte en Mayo de 1873, pero la sentencia nunca fue llevada a cabo ya que se refugió en América. La canción fue publicada en «Cantos Revolucionarios» (1887), y dedicado a Gustave Lefrançais, miembro de la Comuna de París.
Mensaje difundido bajo la protección del Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos, que señala: «Todo persona tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión». Asamblea General de la ONU a 10.12.1948.