La depresión es una enfermedad mental conocida como trastorno del estado de ánimo y, según Education Support, es más frecuente entre el personal educativo (32 %) que la población general (19 %). La pandemia de COVID-19 ha resaltado el bienestar de las personas, tanto la salud física como la mental. Más docentes y personal educativo hablan abiertamente sobre sus desafíos y los colegas muestran su apoyo.
A diferencia de cuando alguien está cabizbajo o tiene un estado de ánimo bajo, la depresión interrumpe su vida diaria y el trabajo. Es cierto que todos experimentan tiempos difíciles, lo que resulta en sentimientos de infelicidad o tristeza, pero se van y no interrumpen su vida diaria. Varios de los signos de depresión son perder interés en lo que alguna vez se disfrutó, sentirse inexplicablemente lloroso, no querer socializar o enfrentarse a un salón de clases lleno de estudiantes, o tener dificultades para levantarse de la cama. Podrías sentirte desesperado, muy cansado, irritable, así como experimentar dolores y molestias en el cuerpo y pensamientos suicidas. Es importante notar que, si bien la depresión es una enfermedad mental común, no hay dos experiencias iguales y los síntomas varían de leves a graves.
Además de acudir con un profesional, aquí hay algunas recomendaciones de la organización Education Support para saber qué hacer si sientes que sufres de depresión:
1) Creo que tengo depresión, pero no sé a quién acudir. No estoy seguro de querer hablar con nadie.
Está bien sentirse así, parte de la naturaleza de la depresión es sentirse aislado o retirarse, por lo que querer hablar con alguien puede ser lo último que quiere hacer. Es importante recordar que siempre habrá alguien que querrá ayudarte y que existen tratamientos disponibles.
2) Me resulta difícil trabajar, pero estoy nervioso por hablar con mi líder
Es válido sentirse inseguro acerca de mencionar la depresión en el trabajo por el estigma social que rodea a la enfermedad pero, por lo menos en México, es ilegal discriminar a cualquier persona que viva con problemas de salud mental. Podrías ir con un colega de confianza en primera instancia antes de hablar con tu líder, además acércate a tu departamento de recursos humanos, quizás te informen de algún programa que apoye a sus empleados en temas de salud mental.
3) Saber qué tipo de tratamientos hay
Buscar opciones de tratamiento es un gran paso que no todas las personas se atreven a dar y debe felicitarse: obtener ayuda no es una señal de debilidad, muestra una fuerza increíble. No todos los tratamientos funcionan igual, por lo que debes probar y practicar lo que te funcione, además de hablar con un experto en caso de tener efectos secundarios por algún medicamento. Es totalmente tu decisión tomar medicamentos, asistir a terapia de grupo, recibir terapia de conversación o practicar el cuidado personal.
Aunque la educación pareciera estar en crisis debido al gran número de educadores y personal educativo que están considerando abandonar la profesión, aún así hay muchas soluciones y caminos que tomar para ayudarlos a bajar su nivel de estrés. Lo más importante es buscar ayuda.
Fuente de la información e imagen: https://observatorio.tec.mx