La misión de levantar la bandera de Los Palmeros

PANCARTA

La misión de levantar la bandera de Los Palmeros

  • La misión de levantar la bandera de Los Palmeros
Raúl Pérez Peña (Bacho)
lasmanaclas@gmail.com
LISTINDIARIO

Los dominicanos contamos con una mina de experiencias y ejemplos en la misión de mantener en alto la bandera de la dignidad empuñada por Los Palmeros.

El hijo del panfletero de Santiago Eugenio Perdomo, el palmero Virgilio Perdomo, remitió a su madre doña Quisqueya y a su hermana Elia Celeste este mensaje alentador:

“Levantaremos la bandera caída a destiempo a Sóstenes, Enriquito y Juan Miguel, y la llevaremos hasta donde ellos no pudieron, hasta el triunfo. No se dejen amilanar, ni atemorizar por las amenazas, pues la época y la historia está de nuestra parte y no habrá fuerza capaz de frenar este proceso”.

Sóstenes Peña Jáquez, Enriquito Almánzar y Juan Miguel Román  fueron tres revolucionarios que levantaron en 1963 la bandera del rescate de la Constitución pisoteada con el golpe de Estado al gobierno de Juan Bosch.

Los tres héroes citados por Virgilio subieron a las escarpadas montañas de Altamira, cayendo allá Enriquito Almánzar, minutos antes que Guancho Escaño y Ponono Minaya, otros dos grandes:  Ponono recibió un disparo por la espalda mientras soportaba en silencio un terrible dolor en la columna vertebral, no pudiendo ni siquiera mirar hacia atrás cuando el ataque enemigo. Guancho Escaño cayó metros más arriba víctima de la descarga de la emboscada.

Los Palmeros levantaron esa bandera con dignidad extrema y a nosotros nos toca  inclinarnos con respeto reiterando una consigna alentadora: “Aquí no se rinde nadie”.

Su mensaje cifra el mejor homenaje a Virgilio, Amaury, Ulises y La Chuta.

No habría excusa para eludir el compromiso con Los Palmeros. Ahora hay más población y más motivos: Nuestro país está secuestrado y el sentido común está sublevado. No hay futuro sin liberación.

Apelemos entonces al relevo generacional, haciendo que los jóvenes entiendan las llagas sociales y la mugre politiquera que matizan un presente enmarañado, excluyente de la esperanza.

Despertar esa esperanza comienza por rescatar la memoria histórica. Ese es nuestro compromiso con la Fundación Testimonio, el Museo de la Dignidad, el Aula Académica Minerva Mirabal y el Centro Cultural Manolo Tavárez.

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