Tres asesinatos al día; las cifras de la violencia policial en Estados Unidos

Tres asesinatos al día; las cifras de la violencia policial en Estados Unidos

Miles de personas han marchado esta semana por las calles de Nueva York en protesta por lo que consideran un exceso de celo por parte de la policía en su trato con la comunidad afroamericana. La concentración ha servido también para rechazar las palabras del alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, que ha desautorizado la legitimidad de las manifestaciones alabando el buen hacer de los agentes.

La tensión racial, unida a los frecuentes casos de brutalidad policial, forman un cóctel explosivo que ha estallado en episodios de violencia y enfrentamientos con los cuerpos de seguridad por todo el país. Ya en 2014, las calles de Ferguson, en el estado de Misuri, fueron testigos de una batalla campal provocada por el asesinato de Michael Brown, un joven afroamericano muerto a tiros por un agente en extrañas circunstancias, y cuyo caso sirvió para prender una mecha que todavía hoy perdura en la sociedad estadounidense.

La web Killedbypolice lleva desde mayo de 2013 contabilizando el número de víctimas asesinadas a manos de la policía. Apoyados en cifras oficiales, los ciberactivistas denuncian que en los últimos cuatro años, 5.400 personas han muerto en estas circunstancias, siendo el año 2015 el de mayor incidencia. Desde el 1 de enero de 2017 y hasta el 29 de diciembre, fecha del último deceso, un total de 1.183 hombres y mujeres han fallecido como consecuencia de la violencia policial en los Estados Unidos, lo que supone una media de más de tres homicidios al día.

Lejos de apaciguar el clima de tensión, la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca y sus promesas de cambio no sirvieron para acabar con la impunidad de los crímenes policiales. Según datos del Proyecto Tratado de la Violencia Policial, el 97% de los agentes implicados en asesinatos de afroamericanos salieron absueltos y en la mayoría de los casos ni siquiera fueron suspendidos del servicio. Por si fuera poco, el cambio de liderazgo en la presidencia del país ha sido como echar gasolina al fuego. Alineado con los polos más conservadores de la sociedad estadounidense, el mandato de Donald Trump ha abierto la brecha de las diferencias raciales, circunstancia que grupos de defensa de los derechos civiles interpretan como una legitimación tácita de la violencia policial desde los poderes del Estado.

Las cifras de Killedbypolice muestran una peligrosa tendencia al alza. En el último año, los homicidios han aumentado en un 1,2%, una subida que se ha mantenido estable desde que se contabilizan los datos, pero que dibuja un peligroso retrato sobre las relaciones de poder y los derechos individuales en el país norteamericano.

 

https://www.kamchatka.es/violencia-policial-estados-unidos

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