Marcus Morris: el comodín de Brad Stevens

Pocos jugadores de este plantel han generado más discrepancias en la comunidad verde que Marcus Morris. El “gemelo malvado” es de los resistidos top este año y aquí nos disponemos a encontrar las razones, justificadas o no, de ello.

Si empezamos a bucear en las causas psicológicas que afectan al aficionado promedio para volcar su odio o malestar por el ex de Kansas, tendríamos que remitirnos a dos situaciones: 1ero, su hermano. 2do: el trade que lo trajo a Massachusetts.

Su parecido físico con Markieff debe generar en la retina y psiquis de los hinchas bostonianos una sensación de desprecio y malestar, producida por los enfrentamientos de los últimos dos años de “Kieff”, con los muchachos de Stevens.

Lo segundo estaría dado por el origen de su llegada. El hecho de que Morris esté en Boston por consecuencia de la transferencia de uno de los niños mimados de la franquicia, Avery Bradley, genera un resquemor hacia el jugador, volcando la culpa (inconsciente) a él.

Más allá de estas cuestiones, que según mi psicólogo de cabecera y amigo personal, debe estar influyendo las cabezas verdes, hay otras más terrenales que lo justifican… y otras que no.

¿Qué está haciendo Marcus Morris?

 

Luego de sortear un juicio por asalto y esquivar la cárcel (por ahora), el bueno de Marcus Morris llegó por fin a Waltham con la pretemporada a punto de terminar. Esto claramente hay que tenerlo en cuenta al momento de criticar su desempeño en cancha.

Además de su arribo tardío y la falta de entrenamiento, el ex Pistons, viene arrastrando un problema en su rodilla, lo que le está limitando sus minutos, casi seis menos que el año pasado en Detroit (30.2 min. vs 24.5) y no disputa los back-to-backs (por recomendación del staff médico).

A pesar de lo dicho, Stevens no ha hecho más que brindar elogios a su jugador, sobre todo al momento de hablar de lo rápido que se ha adaptado al grupo y al sistema de juego.

Marcus Morris lleva disputado 14 partidos con 13.3 puntos (1 menos que el año pasado con más minutos), 5.6 rebotes (máximo de su carrera) y 1.4 asistencias en 24.4 min (promedia más de 30 en sus últimos dos años).

Aunque algunos hinchas caracterizados (no quiero llamarlos barras bravas) se junten para “hatear” al alero, su rendimiento no parece ajustarse a semejante rechazo.

Brad Stevens utiliza a Marcus Morris según el enfrentamiento del momento. Si el conjunto contra el que se enfrentan los Boston Celtics juega con un pivot tradicional, el que arranca de titular es Aaron  Baynes, (Morris sale con la segunda unidad), mientras que si el otro equipo juega con una alineación baja, Morris sale de power porward junto a Al Horford y Baynes reemplaza al dominicano a posteriori.

El grupo compuesto por Irving, Brown, Tatum, Morris y Horford está sufriendo en demasía, sobre todo en el apartado defensivo: 118.8 de defensive ratio, mientras que en ofensiva lo están haciendo a un 101.8%. El diferencial no es para nada alentador: -17.

Cuando Morris comparte pista con el segundo quinteto de más minutos disputados: Irving, Smart, Brown, Morris y Horford, la cuestión cambia dramáticamente, más que nada en el ataque: 116.9 de offensive ratio,sobre un 113.6 de defensive rating (sigue siendo malo) pero el diferencial en este caso es positivo: +3.5 Net rating.

¿Qué es lo que genera ese cambio? La respuesta es simple: Marcus Smart.

Cuando el base tejano se encuentra en cancha, la ofensiva de los Boston Celitcs corre el motion offense: los aclarados se reducen, hay mayor movilidad, bloqueos y por decantación mejores tiros tomados y jugadores liberados.

El problema defensivo tiene que ver con colocar a Horford con un pivot de corte tradicional,hablamos miles de veces de las ventajas que saca el dominicano contra ellos, la dificultad radica, como bien marcamos en su momento, cuando éstos lo exponen en el poste bajo al mano a mano. Aunque siempre el diferencial es positivo para los Celtics (Horford hace pagar mucho con el space) pero la defensa merma un poco.

¿Cómo se inserta Marcus Morris en todo esto?

 

Cuando cumple funciones defensivas lo hace bastante bien, es un buen defensor y generalmente lo ponen con asignaciones complicadas (el alero de mayor anotacòn de del contrario). Las dificultades, y lo que mayor enojo genera en la gente, es que por momentos entorpece el movimiento de pelota y no habilita a compañeros en posiciones de ventaja.

Marcus Morris es un jugador de aclarados, su mayor cantidad de puntos provienen tras picar la pelota y en uno contra uno, por lo que muchas veces termina cortando la fluidez del ataque.

En los primeros partidos se lo veía tomar gran cantidad de tiros sin ni siquiera esperar que el ataque generara la ventaja, tirando muchas veces en situaciones que Brad Stevens consideraría como “no hacer la jugada correcta”.

En los últimos encuentros, sobre todo cuando se encuentra con la segunda unidad, ha servido como solución para evitar el estancamiento del ataque. Se lo ve además con iniciativas para correr al sistema, aunque muchas veces su instinto de ejecutar le gane la pulseada.

Considero que con el correr de la temporada regular veremos a un Morris más generoso e involucrado en el sistema ofensivo. Para el coach es un jugador muy polivalente al cual puede adaptar a diversas unidades sin ningún tipo de problema.

Al momento de evaluar el rendimiento de Marcus Morris creo que hay que poner en la balanza todas esas cosas que está aportando al equipo, sobre todo en anotación, rebote y defensa.

Si el entrenador logra asentarlo como sexto hombre, puede llegar a ser una solución a los problemas de anotación que viene mostrando la segunda unidad. Para poder hacer esto, necesitará de incrementar su participación en el esquema ofensivo y tratar de ejecutar cuando logre la ventaja por el mismo correr de la ofensiva.

Cuando Marcus Morris llegó a Massachusetts sabíamos con lo que íbamos a lidiar, está jugando por encima del nivel mostrado en Detroit y siendo fundamental en el apartado anotador. A tener paciencia con sus arrebatos individualistas y a poner las miradas en las cosas que hace bien, que son muchas, ¿No es cierto, Javier Rodríguez?

 

 

https://www.despachoceltics.com/marcus-morris-comodin-stevens/

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