De Ginebra a Belgrado, las deudas públicas en el centro de los debates

De Ginebra a Belgrado, las deudas públicas en el centro de los debates

CADTM

 

Traducido del francés para Rebelión por Caty R.

 

El CADTM fue invitado a tomar la palabra en Ginebra el 5 de octubre y en Belgrado el 6 y el 7 de octubre. El programa de actividades fue intenso y muy útil.

Ginebra, 5 de octubre: «Debate conferencia» 

En Ginebra se celebró la segunda edición de la Interdisciplinary Sovereign Debt Research and Management Conference los día 5 y 6 de octubre. Convocada por investigadores universitarios (economistas, juristas y sociólogos especialmente) ese evento realzó a una serie de profesionales de las finanzas y a los consejeros de dirigentes políticos. Por supuesto todos los representantes de la clase dominante se posicionaron de una forma más o menos clara a favor de los acreedores, ya que estaban representadas, por ejemplo, las agencias de calificación Standard and Poor’s –patrocinadora de la conferencia- y Moody’s, el despacho de abogados Cleary Gottlieb, la BNP Paribas –cuyo interviniente, Jacques de Larosière, fue director general del Fondo Monetario Internacional (FMI) de 1978 a 1987 y por lo tanto tiene responsabilidad en los acuerdos de préstamos a dictaduras como la de Pinochet en Chile o Videla en Argentina, así como en la imposición de los primeros planes de ajuste estructural en los años 80-, el Banco Central Europeo (BCE), el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MES), el Banco de Pagos Internacionales (BPI), el FMI y el Banco Central de Estados Unidos (FED).

En una sesión plenaria de la conferencia Eric Toussaint interpeló a la responsable del servicio jurídico del BCE haciendo hincapié en el odioso comportamiento del Banco con respecto a Grecia. Al respecto véase su artículo publicado después sobre los beneficios conseguidos por el BCE a costa de la población griega. Por otra parte la responsabilidad de los bancos privados en el desencadenamiento de crisis financieras fue objeto de una segunda interpelación en otra sesión plenaria, el jueves 5 de octubre, en la que intervinieron un representante del MES, un representante de Moody’s, un representante de Cleary Gottlieb y Jeromin Zettelmeyer, consejero hasta hace poco del Gobierno alemán en materia de política económica. Con el fin de rebatir el discurso dominante, según el cual son los riesgos que corren los Estados soberanos los que provocan las crisis bancarias, Eric Toussaint enumeró una veintena de nombres de establecimientos bancarios o financieros cuya quiebra –o casi quiebra- provocó una crisis o bien fuertes dificultades económicas a los estados en los últimos veinte años (1).

Los nombres citados: Lehman Brothers, Merril Lynch y AIG (Estados Unidos), RBS y Northern Rock (Gran Bretaña), Hypo Real (Alemania), UBS (Suiza), Natixis (Francia), Dexia y Fortis (Bélgica), Anglo Irish Bank y Allied Irish Bank (Irlanda), Bankia y Banco Popular (España), Espíritu Santo y Banif (Portugal), Monte dei Paschi, Banca delle Marche, Banca Popolare dell’Etruria e del Lazio y Carife (Italia), NKBM (Eslovenia), SNS Real (Holanda), Hypo Alpe Adria (Austria). Éric Toussaint pidió a los intervinientes una lista de diez entidades cuya crisis fue provocada por una falta de pago por parte de un Estado. Muy azorados los intervinientes citados no fueron capaces de responder.

Hay que señalar que pudimos erntrevistarnos con jóvenes investigadores y docentes que, cada uno en su disciplina, desarrollan enfoques interesantes con respecto a las deudas soberanas: Benjamin Lemoine, autor de L’ordre de la dette , Enquête sur les infortunes de l’État et la prospérité du marché (Paris, La Découverte, 2016) con el cual el CADTM ya ha colaborado, Pierre Pénet y Juan Flores Zendejas de la universidad de Ginebra, Grégoire Mallard del Graduate Institute de Genève, y otros.

Por otra parte los organizadores del evento invitaron a Éric Toussaint a intervenir como conferenciante en un panel dedicado al cuestionamiento de las deudas soberanas por parte de los movimientos sociales y la «sociedad civil». Pudo presentar el punto de vista del CADTM sobre la doctrina de la deuda odiosa y abogar por acciones unilaterales soberanas de suspensión de pago y repudio de las deudas ilegítimas. También estaba presente en ese panel Bodo Ellmers, representante de la organización Eurodad, quien pudo presentar un panorama de las luchas contra las deudas públicas ilegítimas. Por su parte Grégoire Mallard presentó los debates que se desarrollan a propósito de las deudas soberanas en las Naciones Unidas en los años 70-80. Hizo referencia en especial a las posiciones del jurista argelino Mohamed Bedjaoui.

Aprovechamos nuestro paso por Ginebra para entrevistarnos con Jean Ziegler, a quien habíamos invitado a dar una conferencia en Bélgica con el CADTM en 2018, pero no pudimos cuadrar las agendas, la de jean Ziegler ya está cargada y no puede decidir nada de momento. Ziegler, que prologó el número 72 de la revista AVP del CADTM dedicada a los fondos buitres (otoño de 2017, disponible en breve), prepara un nuevo libro, Le capitalisme expliqué à mes petits-enfants (El capitalismo explicado a mis niños). Eso promete.

Belgrado, del 6 al 10 de octubre  

El 6 y el 7 de octubre el CADTM estaba invitado a intervenir en Belgrado por el Centro para las Políticas de Emancipación (CPE) y el Foro Feminista de la Facultad de Filosofía, animado por la profesora Nada Sekulic. Aprovechamos para quedarnos algunos días más con el fin de entrevistarnos con diversas personas y grupos militantes buscando animar las luchas populares contra la explotación y la opresión en Serbia, Eslovenia y más ampliamente en el conjunto de la región.

De camino conocimos los documentos oficiales del FMI relativos a Serbia. El FMI y el Banco Mundial se felicitan por la política llevada a cabo por el Gobierno neoliberal actual. El dúo FMI-Banco Mundial aprecia en particular las políticas de privatizaciones y precarización laboral. El FMI señala también que la deuda sigue una curva decreciente y llegará, en 2017, al 75 % del PIB del país.

En la sesión de tarde del 6 de octubre Éric Toussaint dio una conferencia en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Belgrado sobre el tema «¿Por qué y cómo abolir las deudas ilegítimas en Europa?». La conferencia fue organizada por el CPE y el Foro Feminista. Asistieron alrededor de 60 personas, la mayoría menores de 30 años. Varias eran miembros o simpatizantes de la izquierda radical.

Después de la conferencia fuimos al centro cultural «Octubre», animado por varios grupos de jóvenes militantes progresistas de Belgrado. Se trata de un centro alternativo con un bar, una cantina vegetariana, un centro de documentación y una sala de reuniones. Esa tarde había allí unas cincuenta personas. Más allá de las actividades políticas que se organizan formalmente el centro es un lugar de encuentro y socialización para los jóvenes progresistas y/o víctimas de opresión específica (especialmente las mujeres y LGTBIQ) en una sociedad donde los sistemas de opresión y la presencia de la extrema derecha pueden expresarse de manera particularmente fuerte. Así, el centro no tiene fachada –se accede por un pasillo y después un patio- con el fin de protegerlo de las incursiones de grupos de extrema derecha que ya han atacado el centro. Después de un ataque el año pasado un militante de la extrema derecha fue condenado levemente, los demás acusados fueron liberados inmediatamente.

El 7 de octubre nos entrevistamos con Aleksandar Matković, un joven investigador marxista militante de Novi Sad (segunda ciudad de Serbia, ciudad industrial y universitaria al norte de Belgrado). Discutimos con él sobre la situación política y económica del país. Recordó la últimas grandes oleadas de luchas que ha habido en el país: las importantes huelgas de 2017 en una serie de empresas privadas de capital extranjero (Fiat, Hesteel Serbia –la principal acería adquirida en 2016 por el primer grupo chino del acero-, etc.) en relación con la destrucción de las leyes laborales (puesta en marcha por el Estado para seducir al capital), el movimiento de la primavera de 2017 (animado particularmente por los estudiantes) desencadenado tras la elección salpicada de fraudes de Aleksandar Vučića a la presidencia (conservador, fue el primer ministro hasta su elección como presidente de la república) y la lucha contra el megaproyecto Belgrade Waterfront (un proyecto de barrio ultramoderno para las empresas extranjeras y los ricos construido a la orilla del río en una zona inundable sobre el modelo de sociedad pública-privada manchado de corrupción y con el aporte de capitales extranjeros, en particular de los Emiratos Árabes Unidos.

Durante esta entrevista estuvimos acompañados por Lucien Perpette, un militante originario de Lieja instalado desde hace 25 años en Eslovenia. Lucien participó en varias actividades del CADTM durante las reuniones que se celebraron en Croacia en 2013, en Bosnia en 2014 (ver aquí aquí ), en Eslovenia en 2015 y en Bélgica en los diez últimos años. Lucien fue activo en la solidaridad con la resistencia multiétnica bosnia durante la guerra de 1992-1995, especialmente apoyando las acciones de Worker said internationa lfor Bosnia . Ayudó en 1994 a un convoy compuesto por miembros del CADTM como Éric Toussaint y militantes de grupos como Socialismo sin Fronteras o Alternativa Libertaria, que acudieron en plena guerra a Sarajevo para llevar ayuda humanitaria a la resistencia multiétnica. En la misma época, con Jos Geuden, uno de los fundadores del CADTM –fallecido en marzo de 2010 en Kenia- Lucien organizó las vacaciones de los niños bosnios para alejarlos de la guerra durante algunas semanas.

En la tarde del 7 de octubre Eric Toussaint estaba invitado a dar una conferencia en el centro «Octubre», reservado a los participantes de los «Estudios del socialismo» animados por el CPE. Los «Estudios del socialismo» son un ciclo de formación para los activistas de diferentes medios y edades (los participantes de este año tiene entre 18 y 38 años), con conferencias regulares repartidas en dos semestres y destinados a responder en parte a las dificultades relacionadas con el debilitamiento y la fragmentación de la izquierda en Serbia –como en el resto de la región a excepción quizá de Eslovenia- El año pasado Catherine Samary dio una conferencia. Costas intervendrá el próximo diciembre.

Durante esta sesión del 7 de octubre se abordó la experiencia griega en materia de auditoría de la deuda (2011-2015), la experiencia de Ecuador (2007-2009) y la de Islandia (2008-2013), la doctrina de la deuda odiosa, el repudio de las deudas por los soviets en 1918, la situación actual de Cataluña, etc. La sesión de tarde se prolongó en el centro cultural Octubre con numerosas conversaciones con los militantes del CPE.

En los días siguientes nos entrevistamos con varios activistas del grupo Marx 21, del grupo Borba y de un sector de la Unión Socialdemócrata (SDU).

También tuvimos una reunión con Rastko Močnik, profesor de sociología jubilado en Eslovenia. Rastko está muy comprometido en la lucha por la independencia en Eslovenia, examinamos con él la situación en Eslovenia e hicimos comparaciones entre Serbia y Eslovenia. En este último país la situación es particularmente distinta de la de los demás países de la antigua Yugoslavia: luchas sociales relativamente victoriosas –que han permitido el aumento del salario mínimo a 800 euros mensuales- nivel de salario equivalente al de un país como España; un partido de unificación de la izquierda –denominado «La izquierda»- presente en el Parlamento y que a pesar de sus contradicciones defiende una serie de orientaciones progresistas –también se opone a la política antirrefugiados del Gobierno-

Acabamos con algunas referencias políticas y sociales sobre Serbia que nos comunicaron las diferentes personas con quienes nos entrevistamos esos días:  

Desde el fin del «socialismo real» las empresas autogestionadas han sido privatizadas o bien nacionalizadas con la perspectiva de privatizarlas. Algunas se han entregado a los trabajadores pero estos han sido empujados a vender su parte al sector privado. Las privatizaciones provocan mucha corrupción.

Las conquistas de la autogestión fueron mermadas por Milosevic, diez años de guerra y la gran liberalización de la economía –en la que participaron activamente las instituciones financieras internacionales- después de la guerra. Se debilitaron mucho los sindicatos, dispersados prácticamente empresa por empresa, con las direcciones sindicales próximas al poder o a los intereses patronales. Así, las huelgas son «salvajes», organizadas sin apoyo oficial de los sindicatos. Las relaciones de clientelismo son importantes, nos contaron que algunos trabajadores fueron obligados por sus patronos a votar al «buen» candidato (el conservador Vučić) en la última elección presidencial. Para demostrar que habían votado bien debían fotografiar la papeleta con su teléfono antes de meterla en la urna. Por otra parte los trabajadores a veces son conminados a devolver una parte de su salario para conservar el empleo.

Los salarios son extremadamente bajos (de media en torno a los 250-300 euros mensuales, pero pueden ser mucho menores), con una gran tasa de desempleo a la que hay que añadir un número importante de trabajadores eventuales o a tiempo parcial, incluso en la función pública.

Muchos profesores ganan menos de 250 euros mensuales, ya que son obligados a trabajar a tiempo parcial.

Finalmente hay en Serbia cientos de miles (alrededor de 250.000-300.000) refugiados de las guerras de los Balcanes de los que un número importante permanece en situación de precariedad y no puede regresar a sus regiones de origen (Kosovo y Bosnia especialmente) debido al mantenimiento de políticas nacionalistas por parte de los diferentes estados nacidos de la fragmentación de Yugoslavia.

Algunos elementos de conclusión:  

En Ginebra se nos ha recordado de manera muy directa que la clase dominante quiere claramente los mecanismos del endeudamiento público y que es totalmente necesario que los movimientos sociales no dejen a aquélla el monopolio de la reflexión al respecto. Interpelados directamente, los responsables políticos y los profesionales de la economía revelan sus contradicciones. Los movimientos sociales pueden buscar apoyos en ciertos miembros de la comunidad académica en sus luchas contra las deudas públicas.

En Belgrado pudimos comprobar que la izquierda y los movimientos sociales tienen, con razón, un interés real tanto en las cuestiones del endeudamiento público (recordemos aquí que la crisis económica vivida por Yugoslavia en los años 80 estaba directamente vinculada a una crisis de la deuda pública) como del endeudamiento privado. Aunque no se cumplan forzosamente las condiciones para lanzar campañas dirigidas directamente a los mecanismos del endeudamiento sí hemos podido sin embargo construir y fortalecer importantes vínculos con los militantes de Serbia y Eslovenia que nos esforzaremos en seguir desarrollando.

Nota:

(1) Para el diagnóstico y las propuestas alternativas, ver Que faire des banques 

Nathan Legrand, trabajador del CADTM Bélgica

Fuente: http://www.cadtm.org/De-Geneve-a-Belgrade-les-dettes

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