Violeta Parra explotó la injusticia con la voz

Violeta Parra explotó la injusticia con la voz

Ha hecho un llamamiento Toda La región de 
desenterrar los lanzadores tiza 
y la liberación de pájaros Cautivos 
Entre las ramas

Pero los secretarios en Quieren te 
y te Cierran La Puerta de Su Casa 
y te declaran la guerra Una muerte 
viola Doliente

porque tú no le compras del ni se vende 
, ya que han visto en tú te payaso 
porque hablas de tú la lengua de la tierra 
viola chilensis

En todo el condado 
de excavación jarras de arcilla 
y liberar aves cautivas 
entre las ramas

pero secretarias no les gusta que 
y se cierran las puertas de sus casas 
y se declaran la guerra a muerte 
viola enferma

ya que no se compró o vendió 
porque no usan payaso 
porque se habla el idioma de la tierra 
viola chilensis

Defensa de Violeta Parra , Nicanor Parra.

Violeta Parra explotó la injusticia con la voz

En este año se cumplen 100 años del nacimiento de Violeta Parra, campesina y cantante chilena nacida en octubre de 1917. Pasados ​​100 años, la cultura dominante intenta despojarse de su filo y rebeldía, y la reivindica mundialmente por su carácter folclorista y talentosa el artista multifacético. Pero Violeta Parra es mucho más que eso, porque su obra representa la voluntad esencial del arte popular: reflejar la voz, las demandas y urgencias del pueblo, principalmente de los pobres del campo y de la ciudad.

Violeta Parra es la precursora indiscutible de la “nueva canción chilena”, movimiento artístico que ha dotado al folclore de contenido social y político. Por más que el viejo Estado de Chile haga un museo con su nombre, donde sólo cabe una Violeta Parra inofensiva, el pueblo y los artistas populares democráticos se recuerdan de ella por sus letras de denuncia sin cuartel. Porque para la cultura dominante, reconocer el aspecto político en Violeta Parra sería una bofetada en su cara inmunda de explotación e injusticia social.

La irrupción de Violeta Parra en la historia de la música chilena acompaña y es reflejo de la agudización de la lucha de clases en los años 1950-60, años de levantamientos obreros y campesinos.

LOS ORÍGENES

Violeta Parra se reúne con músicos mapuche en Carpa de La Reina
Violeta Parra se reúne con músicos mapuche en Carpa de La Reina

Violeta es oriunda de Ñuble, provincia ubicada en el centro-sur de Chile. Esta región, históricamente dominada por el latifundio, fue el campo fértil para el desarrollo de una rica cultura folclórica, de la que Violeta Parra fue parte. Hija de un profesor de música y una campesina, ella y sus ocho hermanos sufrieron la persecución por parte del gobierno del fascista Carlos Ibáñez. Después de la muerte del padre, Violeta y sus hermanos pasan a cantar en fiestas de campo y circos para soportar la pobreza junto a su familia. Durante la infancia y la juventud cantó en bares, restaurantes populares, viajando a la capital Santiago a principios de los años 1930.

En esa época, la “canción chilena” era aquella promovida por las clases dominantes, grandes burgueses y latifundistas que buscaban mostrar una cultura a su imagen y semejanza. Por lo tanto, el folclore oficial, tal como se describe Osvaldo Rodríguez, busca “la imagen paternal y amable del propietario del terreno, que perpetúan la tradición de las familias ” serviles que nacen, viven y mueren en las granjas patriarcales” .

En la década de 1950, Violeta inicia su viaje hacia el fondo y profundo, hacia los rincones periféricos del campo y de la ciudad, a desentrañar la propia savia de donde emana la pulsación viva de la cultura popular.

Violeta recorrió los rincones de cada pueblo, compilando la verdadera canción de Chile, desentrañando la riquísima tradición oral, tanto musical y poética, guardada por los pobres. Allí descubrió, en sus propias palabras que: “Chile es el mejor libro de folclore ya escrito”.

RUGE EL CANTO A LA DIFERENCIA

Violeta Parra explotó la injusticia con la voz

Durante la década de 1950 la lucha de clases se agita en el país. Y así nacen las primeras composiciones políticas de la cantante lúcida y mordaz, implacable contra el explorador y siempre tierna con el pueblo trabajador. En las palabras de Violeta Parra, “la obligación de cada artista es la de poner su poder creador al servicio de los hombres. Ya está viejo el cantar de los bocadillos y florcitas. Hoy la vida es más dura y el sufrimiento del pueblo no puede quedarse sin atención del artista.

Violeta militó en el Partido Comunista de Chile, que en esa época ya había abandonado el marxismo y tomado el camino electorero. Pero a pesar de su activismo político a corto, Violeta Parra amaba a la gente y que el movimiento para tomar posición siempre los más pobres, e incluso a definirse a sí mismo como un comunista en su canción La carta . Esta canción fue compuesta en 1960, motivada por la cruel represión a una protesta popular en el barrio José María Caro, en la ciudad de Santiago, durante el gobierno de Jorge Alessandri, a quien Violeta apunta como “un sanguinario”.

Cada verso de sus composiciones es como un latigazo al describir la miseria de las masas: al describir “filas de casitas” cuando recorría Santa Juana, localidad minera del Norte de Chile, mientras el sol quemaba arriba; al describir el despojo del pueblo Mapuche cuando, por adelantado, cantó que “ya no son los españoles los que les hacen llorar”; al denunciar la pobreza y la complicidad criminal de la Iglesia Católica con el viejo Estado cuando dicen al pobre que “Dios no quiere ninguna revolución, ni panfletos, ni sindicatos, que ofenden su corazón”; cuando sentencia que el “Chile compone el centro de la injusticia”.

LEJOS DE LOS MEDIOS TONOS

Violeta Parra explotó la injusticia con la voz

Los que la conocieron describen como una mujer inquieta, efervescente y llena de vida, y también que “poseía una personalidad fuerte y difícil” (Joan Jara, esposa de Víctor Jara). El cantante de Patricio Manns, uno de los organizadores de la Peña de los Parra 1 señala que “Violeta celebró un personaje en el que resume una de las mujeres más profundos ternura que he conocido y terremoto intencional y agresivo, dominante y dominante.”

Otro cantante popular chileno, Gitano Rodríguez, a propósito de una visita de Violeta al puerto de Valparaíso, destaca que “la gente la respetaba y la querían, a pesar de que muy pocos saben de dónde venía, quién era y cuáles eran los hilos que tejían su boca armadura genial “. Y sintetiza su impresión, señalando que Violeta cantaba “canciones que tenían la virtud de ser auténticas pedradas en la fachada del oficialismo cultural de la época”.

Durante el presente año, el gobierno vende patria y antipopular de Chile está organizando más de 300 eventos para conmemorar a Violeta, como un intento fallido de limpiar su gusto rostro de política corrupta y levantar la figura de esa mujer campesina que denunció con furia la represión. Pero, por más que intentan, la imagen de Violeta se mantiene firme y su música acompaña la educación política del despertar revolucionario de miles de jóvenes que sostienen su figura. Esos son los jóvenes para quienes ella cantó:

http://www.electronica.com/7/16c.jpg¡Que vivan los Estudiantes, 
Jardín de las alegrías! 
Son aves en asustan si 
la policía ni de los animales, 
y no le asustan las balas 
del ni el de la jauría ladridos. 
Diablos Zamba y la cosa, 
¡Que viva la astronomía!

¡Viva los estudiantes! 
¡Jardín de las alegrías! 
Son aves que no se asustan 
con los animales o de la policía 
y no se asustan por las balas 
o los ladridos del paquete 
de Heck y la danza cosa 
Viva la astronomía!

En febrero de 1967, Violeta Parra se suicidó en su carpa de La Reina 2 , una vez un lugar animado. El Gitano Rodríguez sintetiza: “era el punto final de su interminable carta de amor y de dolor, de su canto de gritos y de plumas, de su furia y ternura ancestrales, de su alegría de mujer, de sus amores interminables como la lluvia, juegos de sus hijos, la claridad de su resplandor 3 e intrincada maraña de corazón de su caracol “. Sin embargo, el eco de ese canto sigue encendida en los corazones que palpitan al ritmo de la rebelión y lucha contra la injusticia.


Notas de la traducción:

1 – Peña de los Parra: Grupo popular chilena creada por los hermanos Isabel y Angel Parra en 1965, asistido por algunos de los principales cantantes de la “Nueva Canción Chilena”.

2 – Carpa de La Reina: tienda erguida por Violeta Parra en terreno cedido por el alcalde de la localidad La Reina, una zona al pie de la cordillera de los Andes. Allí Violeta promovió actividades culturales y artísticas y pretendía fundar su “Universidad Nacional del Folclore”. Ella residió también en esa “carpa”.

3 – Arbol: color rojo, especialmente la de las nubes iluminadas por los rayos del sol o la de la cara.

 

 

http://anovademocracia.com.br/no-197/7532-violeta-parra-explodiu-a-injustica-com-a-voz

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