“El aguafiestas”

DIARIOLIBRE

“El aguafiestas”

¿Qué ganó Odebrecht y qué Danilo Medina con el acuerdo secreto que le sirve de sostén al acuerdo homologado por el Juez de la Instrucción?

Cuando se creía silenciado, irrumpe de nuevo el nombre de Danilo Medina en primera página del periódico El País, vinculándolo al tramado de sobornos y corrupción de Odebrecht. Esta vez fueron las revelaciones hechas por Rodrigo Tacla, exabogado de Odebrecht.

Lo que hace único este testimonio es que Rodrigo Tacla, habiendo sido parte de la estructura delincuencial de la empresa en el pago de sobornos, en 12 países, está declarando por la libre y no en el marco de acuerdos de conveniencia pactados por Odebrecht.

Rodrigo Tacla, ante la pregunta del periódico El País “¿por qué Odebrecht aceptó un acuerdo que suponía un reconocimiento de culpabilidad?”, responde: “porque existía mucha presión de los empleados. Si los directivos no hubieran accedido al acuerdo, los trabajadores lo habrían hecho individualmente y la empresa no habría controlado el proceso”. Y añade que la admisión de Odebrecht ante los gobiernos de Brasil, EE.UU. y Suiza, de haber sobornado a funcionarios públicos en 12 países, obligándose a pagar una multa de 2,231 millones de euros, lo hizo para “poder volver a presentarse a concursos públicos”.

Ahí esta la clave de toda negociación y acuerdo aceptado por Odebrecht: mantener “el control del proceso” y garantizar su sobrevivencia como empresa. Es decir, nada de lo admitido por Odebrecht es inocente, ni es por la justicia, ni es por la verdad. En países como el nuestro, con un Procurador sometido al Poder Ejecutivo, gobernando precisamente por un Presidente directamente involucrado en las prácticas ilícitas de Odebrecht, se presentaron las condiciones ideales para Odebrecht alcanzar un acuerdo altamente favorable. En otros países no ha sido así.

Es decir, el acuerdo con Odebrecht en el país, es una prolongación del mismo tramado de corrupción que se simula estar investigando. La diferencia está en que antes, el cómplice de Odebrecht era el funcionario público que contrataba la obra o buscaba la financiación o aprobaba el contrato en el Congreso; ahora es el Ministerio Público y el Poder Judicial quienes garantizan impunidad a los ejecutivos de Odebrecht y a parte del funcionariado corrupto local.

A partir de lo dicho por Rodrigo Tacla, la clave de lo tramado en el caso Odebrecht hay que buscarla en el acuerdo homologado por el Juez de la Instrucción de la 3era. circunscripción, Danilo Quevedo. En él, el Procurador 1) se limita exclusivamente a los sobornos. Nada de investigar las sobrevaluaciones ni la financiación ilícita de la campaña. Por eso, no gustó en la Procuraduría ni en el Palacio la respuesta de Roberto Tacla, ante la pregunta hecha por el periódico El País “¿Y cómo se aproximaba (Odebrecht) al poder?” A lo que responde: “El primer contacto se establecía en la campaña electoral. Odebrecht corría con los gastos del marketing político de los candidatos. Tenía un acuerdo con el publicitario Joao Santana (…) La constructora sugería después las obras que se incluían en los planes de gobierno.” Esta revelación es mortal para Danilo Medina y su jefe de campaña Joao Santana.

2) En el acuerdo de marras, el Procurador asume como una verdad escrita en piedra que el monto pagado por Odebrecht en soborno fue de “US$92 millones”. Es decir, sin hacer una investigación propia, el Procurador se cree lo afirmado precisamente por la empresa que durante 14 años se la ha pasado delinquiendo en el país. Algo muy distinto a lo hecho por la Fiscalía de Colombia, que no es tan crédula como nuestro procurador. La Fiscalía de Colombia demostró que Odebrecht mintió al afirmar haber pagado sobornos por US$11 millones. La investigación estableció que dentro y fuera de Colombia, Odebrecht pagó US$45.6 millones en sobornos a funcionarios públicos. ¡Mire usted por donde va el asunto en ese país, en manos de un Ministerio Público independiente y responsable!

En este punto podemos ya dejarnos de engaños. El examen de lo hecho por el Procurador pone de relieve que Odebrecht y Danilo Medina han negociado mutuamente sus respectivas impunidades.

¿Qué ganó Odebrecht y qué Danilo Medina con el acuerdo secreto que le sirve de sostén al acuerdo homologado por el Juez de la Instrucción?

Odebrecht obtuvo que el Ministerio Público prescindiera de la persecución penal en contra de la empresa y de sus ejecutivos; que la investigación se limite a US$92 millones pagados en sobornos y que no se investigue ni se exija la devolución de las sobrevaluaciones y, sobre todo, que Odebrecht continúe construyendo Punta Catalina.

Danilo Medina, por su parte, gana el silencio de Odebrecht respecto de la financiación ilícita de su campaña electoral y reelección. Que no se investiguen las obras construidas por Odebrecht a partir de 2012, especialmente Punta Catalina. Que la investigación no toque a varios personajes claves de su entorno: Reynaldo Pared, Cristina Lizardo, Gonzalo Castillo y Rubén Bichara y, sobre todo, continuar como Presidente de la República.

Cuando todo parecía marchar, entonces aparece este eslabón perdido. Por eso, en los predios del Palacio Nacional y de la procuraduría, nadie se refiere a Rodrigo Tacla por su nombre. Todos le llaman “el Aguafiestas”.

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