Una experiencia interesante

Una experiencia interesante

Bonaparte Gautreaux Piñeyro
Mi amigo, el General José Aníbal Sanz Jiminián me había invitado a comer en su Despacho de la jefatura de la Policía Nacional, junto al entonces Coronel Simón Díaz, mi amigo de mucho tiempo atrás.
En la oficina de Sanz suena el teléfono, me levanto y me señala que me siente. Escucho que el General dice, sí señor, hay una marcha de la Asociación de Profesores hacia el Palacio Nacional, aspiran a ver al Presidente de la República para entregarle un documento con peticiones que favorecen al gremio. Marchan por la avenida México. Vienen por la calle Emilio Prud’ Homme hacia el oeste. Señor, para que lo informe al Señor Presidente.
Sanz me informa que hablaba con el general Florentino, entonces Jefe del Cuerpo de Ayudantes del Presidente de la República.
Mientras, Sanz llama al Coronel que estaba al frente de los efectivos que vigilaban la marcha y le pide informes. El Coronel dice que la marcha discurre pacíficamente, que los maestros gritan consignas en favor de sus reclamos, que tienen pancartas pero no hay alteraciones del orden público. Sanz lo informa al General Florentino quien a su vez informa al Presidente Leonel Fernández.
Preocupado, Sanz me dice que no quiere dar la orden de que dispersen o intenten impedir la marcha de los maestros, esos son las mujeres y los hombres que enseñan a nuestros hijos en las escuelas y mal puede la Policía Nacional caerle a palos, pescozones y estrujones a esos profesores.
Se me ocurre preguntar ¿Y qué pasa si los maestros, ordenadamente marchan por las aceras bajo la protección de la Policía? No se altera el orden. El tránsito no es interrumpido y los maestros llegan al frente del palacio pacíficamente.
A Sanz le gustó la propuesta. Llamó el General Florentino y le dijo que le propusiera esa forma de dejar que los maestros realizaran su marcha, que transcurriría sin enfrentamientos entre profesores y autoridad.
Al Presiente Fernández le pareció bien. El General Sanz Jiminián llamó al Coronel a cargo del orden en la marcha, impartió sus instrucciones en ese sentido. Los profesores marcharon por la acera hasta llegar al frente del Palacio Nacional.
Se les dijo que el Presidente no estaba en el Palacio Nacional, que se entrevistarían con el Secretario de la Presidencia, Danilo Medina, quien estaba fuera de su oficina, pero fue llamado para que recibiera el documento y conversara con los maestros. Así se hizo y todo salió a pedir de boca.
Me resulta imposible digerir eso de caerle a palos y bombazos a ciudadanos que intentan ejercer el derecho a protestar y más difícil me resulta aceptar que se veje, empuje y estruje a legisladores. Siempre se pueden hacer bien las cosas.

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