Siria: Los “islamistas” de la OTAN=USA siguen destruyendo Palmira

Siria: Los “islamistas” de la OTAN=USA siguen destruyendo Palmira

“Como en los últimos años las privatizaciones han estado tan de moda, he de suponer que no se sorprenderán”

BENTAYGA

Son los contratistas de la guerra privada, los que reclutan y entrenan mercenarios de la peor calaña, decididos a matar asta la madre que los parió por cinco céntimos.

Estos mercenarios hoy llamados “islamistas” son contratados y constituyen verdaderos ejércitos, para mediante guerras irregulares, llamadas de IVgeneración destruir países sin que los autores intelectuales salgan a relucir en primer plano, aun que les proporcionen armas y explosivo de los más modernos, para masacrar pueblos y arrasar ciudades.

Así es el verdadero monstruo, los gobiernos de la OTAN con el dinero de las muy democráticas mornakias del golfo abrigo están detrás del puchero.

Como denuncia la UNESCO han arrasado la histórica ciudad de Palmira. ¡Claro!, que también con la venia del puto de Putin, que ahora handa enamorado deErdoğan  el carnicero de Ankara. Esto es algo que se publica en diversos medios todos los días y lo hemos visto, la ayuda que le han enviado los putinianos al pueblo sirio ha sido por cuenta gotas y a destiempo, mirando para otro lado ante tantas atrocidades… Es que ya son más de cinco años  de masacres y todo indica que el final está muy lejos…

*EL jefe del estado español Felipe de Borbón a viajado a RIAD, a venderle barcos de guerra a esa monarkia WAHABITA. Sin comentario que estamos hablando de vacas sagradas…

¿Será por eso que la “izquierda” convencional aquí en España no mueve un pelo contra la guerra? … será por eso ke los UnidosPodemos han escondido la cabeza como avestruces…?

“Los negocios, el IBEX-35 están por encima de los muertos”  Tamarant.

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SAGRADOS RISCOS…

Dunia Sánchez

Sagrados riscos

Habitados por las baladas uniformes

En el estrecho vuelo de la inmortalidad.

¡Zas¡!, un oleaje en su entereza

Nos arrebata el regreso

A nuestra orilla, a nuestro horizonte.

Ojos negros difuminados

Por el tiritar de una pardela en su llanto.

Ahora me doy cuenta

Ando en los acantilados obtusos

Donde el aullido de un violín

Se asemeja a tormentas disipadas

En vaivén de los años.

No. No soy fiel a la condena

De la existencia en los caminos arduos

Bajo la sombra de la oscuridad.

Me elevo.

Me marcho.

Riscos sagrados

En la ausencia de malgastadas ganas.

Hija preñada de quebradas rocas,

Hija ondulante en el desafuero del aliento

Que viene con la atrofia de dioses desahuciados.

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