El ministerio público ni la policia nacional, ven series de tv ni peliculas sobre crímenes y delitos.

En menos de lo que cantó un gallo habían borrado las pruebas en el vagón del metro, donde hubo el supuesto atentado. Las mangueras y el jabón en polvo, bastaron para desaparecer el cuerpo del delito.
Lo mismo pasó en el supuesto asalto a la cárcel de Najayo. Recogieron los casquillos de las armas automáticas y las mangueras y el jabón limpiaron el cuerpo del delito. Así ocurría en las dictaduras de Rafael Trujillo y Joaquín Balaguer.
Los tiranos Trujillo y Balaguer hasta te colocaban pruebas incriminatorias a los acusados. Este gobierno no se queda detrás de ninguno, lo único es que los años y el siglo XXI, han hecho variar las tácticas.

Las series de tv y las películas, deberían pasárselas a los integrantes de estas instituciones que tienen que investigar y presumir la inocencia de los acusados. Las conferencias de prensa van acompañadas de golpes a los acusados y con sus sentencias en los hombros antes del juicio.
Un escandalo permite olvidar el siguiente…y así sucesivamente. La gran prensa colabora y manipula para que injusticia se lleve de paro los casos de los tucanos y las acusaciones al senador Félix Bautista. Nos acercamos a Méjico y España tan rápido que falta poco para llegar.

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