JAPÓN: El Partido Comunista ya es la segunda fuerza más votada

JAPÓN: El Partido Comunista ya es la segunda fuerza más votada

El secreto de la popularidad del Partido Comunista de Japón

En el centro, el líder del Partido Comunista de Japón, Kazuo Shii

SPUTNIK

El índice de aceptación de los comunistas en Europa y Rusia durante los últimos años se ha estancado o ha retrocedido. Mientras tanto, el Partido Comunista nipón (PCJ) no sólo ha conseguido apuntalar sus posiciones en el panorama político del país asiático, sino que las ha fortalecido.

El doctor en Historia Ruslán Kostiuk explicó este fenómeno en una entrevista a Sputnik. El PCJ ha logrado resultados impresionantes: a día de hoy, la organización política cuenta con 320.000 miembros. Uno de cada cinco de sus integrantes es joven y casi la mitad (45%) es mujer, puntualiza el entrevistado, que en la actualidad trabaja en la Universidad Estatal de San Petersburgo.

El catedrático detalló que, en los últimos comicios a la Cámara Alta del Parlamento de Japón (Dieta), el PCJ acumuló un 10,7% de votos y logró ocupar 14 escaños. Este resultado confirmó la tendencia que se percibió durante las elecciones a la Cámara Baja,  cuando los comunistas nipones obtuvieron 21 escaños, con el 11,4% de sufragios a su favor.

Según Kostiuk, teniendo en cuenta que la sociedad japonesa va envejeciendo, mientras los jóvenes, en su mayoría, no tienen preferencia políticas fijas, el PCJ utiliza una amplia variedad de medidas tradicionales y modernas de agitación, como las redes sociales y el movimiento ‘La voz cantante de Japón’. De hecho, en los últimos comicios, el partido concurrió con el siguiente eslogan: “eliminar la pobreza. Por un Japón pacífico”, que quiere decir “disminuir los gastos militares del presupuesto en beneficio de los gastos sociales”.

El analista explicó que en la sociedad política moderna de Japón, la formación representa una alternativa clara al conservadurismo que domina la vida nipona.

“Los comunistas superan en nivel de influencia al Partido Socialdemócrata de Japón y también a las nuevas agrupaciones políticas. En los años de la crisis financiera global, fue el PCJ el que no sólo demostró su capacidad de supervivencia, sino que logró fortalecer sus posiciones políticas y electorales”, profundizó.

El partido se muestra en contra de la dependencia desproporcionada de Estados Unidos y, desde hace mucho tiempo, lucha por la retirada de las bases norteamericanas. Las exigencias actuales del PCJ son preservar la constitución pacífica y evitar la militarización.

Los comunistas también están en contra de la firma del acuerdo del TTP —tratado de libre comercio— y a favor de la democratización de las actividades de empresas transnacionales, así como luchan por la ampliación de los derechos sociales de los trabajadores. La protección del medio ambiente también forma parte importante de su agenda política. Por tanto, el partido se opone a la energía nuclear, aclaró el experto.

Pero sí que hay una cosa que los comunistas nipones tienen en común con los partidos conservadores de este país: sus pretensiones territoriales. El PCJ apoya a la postura oficial del país en cuanto a los litigios sobre las islas Senkaku —con China— y las islas Kuriles —con Rusia—.

De hecho, el Partido Comunista de Japón es el único partido comunista de los países del G7 que tiene peso político significativo en su propio país. Su éxito se debe al hecho de que el votante ya esté harto de los partidos tradicionales, explicitó Kostiuk.

“En la sociedad conservadora japonesa, el PCJ representa una fuerza que millones de personas asocian con la fe en cambios positivos en distintos campos”, concluyó.

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