EE UU sufre la tercera caída del PIB desde la Gran Recesión

EE UU sufre la tercera caída del PIB desde la Gran Recesión

El frenazo en el arranque de 2015 fue mayor del anticipado, con una regresión del 0,7%

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La actividad económica en Estados Unidos sufrió en el primer trimestre una contracción del producto interior bruto de casi un 0,2% respecto al último trimestre (un 0,7% en tasa anualizada). El rendimiento de la mayor potencia del mundo es peor del anticipado hace un mes, cuando se dio una expansión a una tasa anualizada de solo el 0,2%, lo que equivale a un estancamiento en tasa trimestral. La debilidad del crecimiento en el arranque de 2015 podría, por tanto, justificar que la Reserva Federal aplace hasta septiembre la primera subida de tipos de interés en nueve años.

Es la tercera vez que la economía de EE UU se contrae desde junio de 2009, tras el fin de la Gran Recesión. Sucedió en el primer trimestre de 2011 coincidiendo con el estallido de la crisis de la deuda soberana en EE UU y después en el primer trimestre de 2014, cuando el producto interior bruto retrocedió un 3% en tasa anualizada por el efecto de las intensas nevadas. Esta vez el invierno no fue tan severo pero jugaron en contra el bloqueo en los puertos en la costa Oeste de EE UU y la apreciación del dólar en el sector exportador.

El motivo de esta revisión a la baja es doble. Por un lado, las empresas están acumulando menos inventarios de lo esperado, lo que podría indicar menos demanda, e invierten menos en estructuras, reflejo de las dificultades de las petroleras por la caída del precio del crudo. Por otro, las exportaciones cayeron un 7,6% mientras que las importaciones subieron un 5,6%. El consumidor, entre tanto, se muestra cauto. El incremento del gasto fue del 1,8%, la mitad que en el segundo semestre de 2014, pese a los ahorros del lado de la gasolina y al incremento del empleo.

El dato publicado es ligeramente mejor que la contracción del 0,9% que anticipaba Wall Street. Pero el giro que dio la actividad económica en solo tres meses es importante, cuando se compara con el crecimiento del 2,2% en tasa anualizada registrado en el cuatro trimestre de 2014 y especialmente con el 5% del tercero de 2014. El indicador está sujeto aún a una segunda revisión para que sea definitivo. La previsión es que la economía repunte en el segundo trimestre y vuelva a crecer, aunque no se espera que lo haga a un ritmo anual superior al 2%.

Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, dijo el pasado viernesque espera que este paso atrás sea “transitorio” y proyecta que la economía crecerá a un ritmo moderado el resto del año. Pero aunque se mostró optimista, también dijo que el próximo paso en el proceso para normalizar la política monetaria se dará cuando esté convencida de que la economía y el mercado laboral pueden aguantar el encarecimiento del precio del dinero. También quiere estar segura de que la inflación volverá al nivel del 2% en el medio plazo.

Por debajo del potencial

Aunque en el seno de la Fed dan por hecho que la subida de tipos es inevitable y que sucederá este año, la mayoría de los miembros no termina de entender cómo tras seis años de recuperación, la economía de EE UU sigue mostrándose tan vulnerable. La Reserva Federal de Atlanta no cree que el crecimiento en el segundo trimeste supere el 1%, dos puntos porcentuales por debajo del potencial. La semana que viene se publicará el dato de empleo de mayo, que será determinante para ver si se descarta la reunión de junio para el alza.

Yellen insiste que la decisión se adoptará en base a los datos disponibles en cada reunión. Los tipos llevan estancados en el 0% desde diciembre de 2008. El primer paso, por tanto, sería más bien simbólico porque en la práctica no cambiará mucho las cosas. Es posible que antes de acabar del año se produzcan dos alzas si la economía avanza como se espera. El vicepresidente de la Fed, Stanley Fischer, decía esta semana sin embargo que el proceso de normalización será “lento” y “gradual”. Anticipa que llevará tres o cuatro años llegar al 4%.

La próxima reunión de la Fed está prevista para el 16 y 17 de junio. Incluye, como la de septiembre, rueda de prensa de Janet Yelle al concluir. Hay otra en julio, pero esta sin intervención de la presidenta de la Reserva Federal, que este año además no tiene previsto participar en el simposio de banqueros centrales que se celebra en agosto en Jackson Hole. El acta de la última reunión a final de abril, refleja que una buena parte de los miembros opina que aún es pronto aún para marcar el inicio del proceso hacia la normalidad monetaria.

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